Kafka está en las paredes de mi habitación;
lo dicen sus grandes ojos negros del cuadro interior,
me mira y comienzo a temblar
el eco de una melodía silenciosa comienza a
llegar
y las horas muertas comienzan a desfilar
definiendo el trazo de un camino estelar;
mientras mis palabras se pierden antes de hacerse
escuchar.
Quién diría que Kafka estaría en mi habitación,
con guiños furtivos esperando a los reyes magos llegar
mediante un proceso que no tiene cuando acabar. ![]() |
| Ilustración:Yayo Espinoza |

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