Un
día un poeta me dijo:
A medida que envejezco
percibo que la muerte es más grande
que la vida
como los poetas que eran un referente
para mi
hoy ya no existen y la memoria va
acabando con ellos.
Ahora intento descifrar los caminos al
purgatorio
y me encuentro con almas agobiadas
que me susurran constantemente
secretos iniciales del cosmos
mientras mi fe se va desgastado
porque ningún Dios quiere hablar
conmigo.
Cada tarde veo poemas enteros morir
en una sincronía constante de
armonías,
a veces un horizonte oscuro aparece
con sonidos extraños del universo
y
me dicen que el final está cerca
aunque es inconstante pero hermoso.

























